coming closer black logo with transparent backgroundcoming closer black logo with transparent backgroundcoming closer black logo with transparent backgroundcoming closer black logo with transparent background
  • Home
  • Why Come Closer?
  • About My Work
  • Offerings
    • Men/Divine Masculine
    • Women/Divine Feminine
    • Couples/Open Relationships
    • Sacred Intimacy
    • Sacred Feminine Touch
  • Podcasts & Blogs
    • Podcasts
    • Blogs
  • Courses
  • Locations
    • Andre Lazarus — Sex Coach in Spain
    • Andre Lazarus – Sex Coach in UK
Book Discovery Call
✕

Vergüenza sexual: de dónde viene y por qué no es para siempre

Published by Andre Lazarus on June 25, 2026
Categories
  • Relationship Issues
Tags
Vergüenza sexual: de dónde viene y por qué no es para siempre

Hay una conversación que llevas teniendo contigo mismo desde hace tiempo y que nunca has tenido con nadie más.

Suele pasar de noche. Cuando ya no hay nada que te distraiga y te quedas a solas con algo que sientes pero no sabes nombrar bien. Puede que sea la sensación de que algo en ti no funciona como debería. Puede que sea el esfuerzo de fingir que todo va bien cuando, en la intimidad con tu pareja, o contigo mismo, hay una distancia que no consigues cerrar.

No se lo has contado a tus amigos. Probablemente tampoco a tu pareja, no del todo. Te has dicho a ti mismo que no es tan grave, que hay gente con problemas peores, que seguro que se te pasa solo. Y aun así, sigue ahí, esperándote cada noche.

Si esto te suena, antes de seguir quiero decirte algo: lo que sientes tiene nombre. Y tiene un origen concreto. No salió de la nada.

Cómo se llama lo que sientes

Cómo se llama lo que sientes

Se llama vergüenza sexual, y conviene distinguirla de la culpa, porque son cosas distintas aunque se confundan a menudo. La culpa dice: hice algo mal. La vergüenza dice: hay algo mal en mí. La culpa se repara con una conversación o un cambio de comportamiento. La vergüenza es más difícil de tocar porque no habla de lo que hiciste, habla de quién crees que eres.

Brené Brown, investigadora de la Universidad de Houston que lleva más de veinte años estudiando este tema, ha llegado a una conclusión que se repite en todo su trabajo: la vergüenza se sostiene gracias al silencio. Cuanto menos se habla de ella, más fuerza tiene. Y eso explica algo que probablemente ya sabes por experiencia propia: cuanto más tiempo llevas callando lo que sientes, más difícil se vuelve decirlo en voz alta.

No es un fallo de carácter ni una señal de que algo va mal contigo de forma permanente. Es una respuesta aprendida, y lo aprendido, con el acompañamiento adecuado, se puede desaprender.

De dónde viene, si has crecido en España

De dónde viene, si has crecido en España

Si has crecido en España, hay una pieza de contexto que casi nadie te explicó de pequeño y que ayuda a entender por qué este tema pesa tanto en tantas familias.

España vivió 36 años de dictadura, hasta 1975. Durante ese periodo, cualquier sexualidad fuera del matrimonio heterosexual no solo se consideraba moralmente incorrecta. Era perseguida por ley. En 1954 el régimen modificó la Ley de Vagos y Maleantes para incluir la represión de la homosexualidad, y en 1970 la sustituyó por la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que mantuvo esa persecución activa hasta bien entrada la democracia. Hubo personas reales internadas, sometidas a terapias de aversión, señaladas en sus pueblos y ciudades, solo por su sexualidad.

Esa ley no se derogó por completo hasta 1995. Quien hoy tiene cincuenta años creció en un país donde esa legislación seguía vigente buena parte de su vida adulta.

No es un dato suelto de historia. Es la razón por la que tantas familias españolas aprendieron a no hablar de sexualidad en casa, a bajar la voz, a tratar el deseo como algo que se esconde en lugar de algo que se vive. Esa educación del silencio se transmite sin que nadie la enseñe a propósito. Se hereda en lo que no se dice en la mesa, en los gestos de incomodidad ante ciertos temas, en las preguntas que una familia entera aprende a no hacerse.

España ha cambiado mucho desde entonces. En 2005 se convirtió en el tercer país del mundo en aprobar el matrimonio igualitario, después de Países Bajos y Bélgica. Las leyes avanzaron rápido. Pero lo que se transmite de padres a hijos no cambia al mismo ritmo que el Boletín Oficial del Estado. Por eso es tan habitual sentir vergüenza por algo que, racionalmente, sabes que no debería dártela. La razón y la herencia emocional casi nunca van al mismo paso.

Algo que puedes hacer hoy, antes de pedir ayuda

Algo que puedes hacer hoy, antes de pedir ayuda

Antes de dar cualquier paso más grande, hay algo que puedes hacer hoy mismo, a solas, sin que nadie lo sepa: ponerle nombre a lo que sientes, aunque sea solo para ti.

No hace falta encontrar la palabra perfecta. Basta con escribir, aunque sea en el móvil, una frase que empiece por “Llevo tiempo sintiendo…” y dejar que termine sola. Mucha gente descubre, al hacer este ejercicio tan simple, que llevaba años evitando incluso pensar la frase completa.

Ese primer nombre, aunque sea torpe o incompleto, es el principio de dejar de cargar esto en absoluto silencio.

Por qué no es para siempre

Por qué no es para siempre

Aquí está la parte que de verdad importa: lo que se aprendió, se puede desaprender.

El primer paso no es analizarlo todo ni encontrar la causa exacta de cada sensación. Es algo más simple de explicar y más difícil de hacer: decirlo en voz alta, delante de alguien que no te va a juzgar. Cuando una emoción que has guardado en silencio durante años por fin se pone en palabras, y la persona que escucha responde con comprensión en lugar de juicio, pierde buena parte de la fuerza que tenía sobre ti.

Esto no significa que tengas que contárselo a tu familia, ni a tus amigos, ni a nadie de tu entorno todavía. Significa encontrar un espacio, aunque sea uno solo al principio, donde puedas decir la verdad de lo que sientes sin tener que protegerte ni explicarte de más.

Un espacio sin vergüenza

Un espacio sin vergüenza

Si llevas tiempo cargando con esto en silencio, no estás roto y no llegas tarde. Solo te falta un lugar donde hablar de ello no dé vergüenza.

Si quieres entender mejor qué pasa en un proceso de acompañamiento como este, en cinco señales de que el coaching de intimidad es para ti cuento con más detalle qué se trabaja en una sesión y qué no. Y si lo que notas no es tanto vergüenza como distancia con tu pareja, puede que te interese leer sobre la diferencia entre estar juntos y estar conectados.

Si algo de lo que has leído aquí resuena contigo, puedo ayudarte a entenderlo mejor. Puedes conocer cómo trabajo en coach de intimidad en España.

Andre Sex Coach
Andre Lazarus

Andre Lazarus is a Certified Intimacy, Sex and Relationship Guide, trained Surrogate Partner, as well as Sacred Intimate with 9+ years of experience helping individuals and couples discover their intimate and erotic power.  Andre specializes in erotic desire, sexless relationships, sexual trauma healing, erectile concerns, rapid ejaculation, BDSM, consensual non-monogamy, and more.

Book a discovery call and enroll into my courses to discover a deeper connection to yourself and your partner!

Related posts

Falta de Deseo Sexual en Pareja
May 27, 2026

Falta de Deseo Sexual en Pareja: Lo Que Nadie Te Dijo Sobre Por Qué Desaparece la Chispa


Read more
sex coach and somatic coach in uk
February 10, 2026

What Makes Somatic Intimacy Coaching Different from Relationship Coaching?


Read more
Is My Anger Ruining My Relationship

Crazy furious woman shouting

May 6, 2025

Is My Anger Ruining My Relationship?


Read more
© 2025 Coming Closer. All Rights Reserved
    Book Discovery Call